Seguridad y
Eficacia

El procedimiento láser de Yeux Clairs es seguro y altamente eficaz. En cada caso hemos logrado una notable aclaración del color del iris después de 10 sesiones.

El láser actúa específicamente sobre la melanina, sin afectar a ninguna otra estructura ocular. Con nuestra técnica de aplicación láser, sólo la melanina de la parte frontal del iris se ve afectada sin afectar a la capa posterior, responsable de bloquear la luz para que pueda entrar al ojo a través de la pupila.

Durante todo el procedimiento sólo se observan cambios sutiles en el color del ojo. Un período de 2 a 3 semanas tiene que pasar con el fin de empezar a ver los cambios, y estos se estabilizan hasta 2 a 3 meses más tarde.

El color obtenido con el tratamiento NO se puede predecir y NO se puede elegir. El color depende de múltiples factores como la pigmentación inicial del iris, las pendientes en la elevación superficial del iris o la distribución del color y otras variaciones genéticas.

El color de iris más común obtenido como resultado del tratamiento es gris-azul, de oscuro a claro.

El procedimiento Yeux Clairs es muy seguro, no causa ninguna disminución en la visión, sensibilidad a la luz, inflamación crónica en los ojos, glaucoma, alteraciones de la pupila o el uso de anteojos.

Hemos aplicado el procedimiento láser de Yeux Clairs sin encontrar ningún tipo de complicación a largo plazo. Sin embargo, no está libre de riesgos, como lo es con cualquier tipo de procedimiento. Las posibles complicaciones a corto plazo que podrían desarrollarse, como visión borrosa o turbia, alta presión intraocular, picadura u ojos rojos, son transitorias y desaparecen dentro de pocas horas o hasta unos pocos días.

Aunque el procedimiento es muy seguro, no está exento de riesgos potenciales, como:

Debido a la aplicación del láser, pudiera suceder que las fibras del iris se junten y formen una cicatriz que afecte la forma de la pupila y pierda su circularidad. Aunque esto es muy raro, cuando sucede puede afectar la manera en que se ve el iris una vez que haya aclarado con el procedimiento. Esto no tiene ninguna repercusión en la visión.

En caso de que algún disparo de láser cruce hacia la retina, ya sea por movimiento del ojo o por a través de algún adelgazamiento del iris, puede resultar en una quemadura o hemorragia del área macular o de la retina con riesgo de creación de un área sin visión en el campo visual que pudiera disminuir la visión de manera transitoria o permanente.

Debido a la aplicación del láser, pudiera suceder que el iris se inflame, lo cual pudiera ocasionar dolor y visión borrosa, además de daños mayores al iris, daño a la córnea y daño a la malla trabecular. Esto se controla con medicación antiinflamatoria tópica y generalmente logra evitar los daños potenciales al ojo.

En consecuencia de la inflamación ocasionada por los impactos del láser sobre el íris y/o de los restos que quedan en el líquido del ojo, la presión intraocular pudiera elevarse, generalmente de manera transitoria, lo que pudiera ocasionar daños en alguna estructura del ojo. Esto se controla con medicación antihipertensiva tópica y generalmente logra evitar los daños potenciales al ojo.

Pudiera suceder que la inflamación ocasionada posterior a la aplicación del láser genere adherencias del iris sobre la malla trabecular, que es el drenaje natural del ojo. Esto pudiera llegar a ocasionar glaucoma, lo que ameritaría tratamiento especializado que pudiera llegar hasta tratamientos quirúrgicos para su control. Tambien pudiera ocasional tracciones en el iris que causen discoria (desviación o distorsión de la pupila).

Durante el tratamiento, los impactos del láser pudieran ocasionar sangrado del iris que, aunque es raro, pudiera ameritar la interrupción de esa sesión de tratamiento. Esto generalmente se resuelve en los siguientes días y no es una contraindicación para continuar las subsecuentes aplicaciones de láser necesarias.

Debido a que el láser atravieza la córnea, pudiera presentarse el caso en que el endotelio corneal, responsable de mantener la córnea transparente, pudiera dañarse causando una sobre-hidratación de la córnea. Esto pudiera causar visión borrosa que pudiera requerir un trasplante de córnea.

La aplicación del láser pudiera cruzar el iris, ya sea por la pupila o a través del mismo iris, y causar daño al cristalino, lo que pudiera ocasional la aparición de una catarata, ya se de manera aguda o crónica. En caso de que suceda la aparición de una catarata, se requiere de una intervención quirúrgica para extraerla.

Debido a la aplicación del láser, pudiera suceder que las fibras del iris pudieran separarse o romperse y ocasionar un agujero en el iris. Aunque esto es muy raro, cuando sucede puede aumentar la probabilidad de causar una catarata, o una quemadura o hemorragia macular o de la retina.

Como consecuencia de los impactos de láser cerca del músculo constrictor de la pupila, pudiera darse el caso en que dicho músculo (o su vascularización) se dañara y ocasionara la dilatación permanente de la pupila (Pupila de Urrets-Zavalía), lo cual ocasionaría alta sensibilidad a la luz y presencia de aberraciones ópticas.

Para evitar cualquiera de estos riesgos o complicaciones, es imperativo seguir las indicaciones durante y después de cada sesión.

Durante el procedimiento es indispensable dirigir la mirada únicamente hacia donde indique el oftalmólogo.

Después de cada sesión, hay que utilizar el tratamiento indicado de manera correcta.

El procedimiento de Yeux Clairs no es para todos. Hay ciertas condiciones que pueden hacer que el procedimiento sea inadecuado o imposible de realizar. Estas condiciones pueden ser, pero no se limitan a:

Durante el procedimiento, se requiere que la persona fije la mirada en un objetivo mientras el láser está siendo aplicado al iris. Al presentar movimientos involuntarios o incontrolables de los ojos, el riesgo de que el láser pueda pasar por la pupila aumenta, pudiendo causar una hemorragia o quemadura en la retina o una catarata.

Durante el procedimiento, se requiere que la persona permanezca sentada, con mínimos movimientos, mientras el láser está siendo aplicado al iris. Al presentar movimientos involuntarios o incontrolables de cualquier parte del cuerpo, el riesgo de que el láser pueda pasar por la pupila aumenta, pudiendo causar una hemorragia o quemadura en la retina o una catarata.

Estos movimientos involuntarios pueden ser: tics, espasmos, temblores, contracturas, etc.

Como el láser causa inflamación dentro del ojo y esta inflamación debe ser absorbida y filtrada por el ojo, personas con antecedente de diagnóstico de glaucoma (ya sea con o sin tratamiento) pudieran presentar aumento de la presión intraocular que pudiera dañar el nervio óptico.

 

Como el láser causa inflamación dentro del ojo, personas con antecedente de diagnóstico de uveitis pudieran presentar inflamación severa y presentar un episodio de uveitis anterior que pudiera generar complicaciones como adherencias en el iris, aumento de la presión intraocular, y todas las complicaciones asociadas con la uveitis anterior.

 

Las personas con antecedente de enfermedades autoinmunes, como Lupus, Artritis Reumatoide, Psoriasis, etc., pudieran tener mayor riesgo de presentar uveitis anterior, con los riesgos descritos en el apartado previo de 'Uveitis'.

 

Para que el láser actúe sobre el iris, debe primero cruzar la córnea, y es necesario que la córnea sea transparente para poder cruzarla. Si la córnea presenta opacidades, el láser no podrá actuar en el iris que está bajo estas opacidades, dejando esas áreas más obscuras. Incluso la misma córnea pudiera absorber parte de la energía del láser e inflamarse (edema corneal) u opacarse más.

 

El proceso de despigmentación puede tomar muchas sesiones, dependiendo del grosór del pigmento del iris y de su respuesta al láser. Además, el aclaramiento del iris sucede siempre hacia colores grises (obscuro, medio o claro) o gris-azul. El procedimiento no se recomienda en personas que buscan un resultado más rápido, o fuera del espectro de aclaramiento que nuestro procedimiento puede lograr.

 

Because this procedure is purely aesthetic, it can only be performed on people over 18 years of age without exception.

Seguridad y
Eficacia

El procedimiento láser de Yeux Clairs es seguro y altamente eficaz. En cada caso hemos logrado una notable aclaración del color del iris después de 10 sesiones.

El láser actúa específicamente sobre la melanina, sin afectar a ninguna otra estructura ocular. Con nuestra técnica de aplicación láser, sólo la melanina de la parte frontal del iris se ve afectada sin afectar a la capa posterior, responsable de bloquear la luz para que pueda entrar al ojo a través de la pupila.

Durante todo el procedimiento sólo se observan cambios sutiles en el color del ojo. Un período de 2 a 3 semanas tiene que pasar con el fin de empezar a ver los cambios, y estos se estabilizan hasta 2 a 3 meses más tarde.

El color obtenido con el tratamiento NO se puede predecir y NO se puede elegir. El color depende de múltiples factores como la pigmentación inicial del iris, las pendientes en la elevación superficial del iris o la distribución del color y otras variaciones genéticas.

El color de iris más común obtenido como resultado del tratamiento es gris-azul, de oscuro a claro.

El procedimiento Yeux Clairs es muy seguro, no causa ninguna disminución en la visión, sensibilidad a la luz, inflamación crónica en los ojos, glaucoma, alteraciones de la pupila o el uso de anteojos.

Hemos aplicado el procedimiento de Yeux Clairs sin encontrar ningún tipo de complicación a largo plazo. Sin embargo, no está libre de riesgos, como lo es con cualquier tipo de procedimiento. Las posibles complicaciones a corto plazo que podrían desarrollarse, como visión borrosa o turbia, alta presión intraocular, picadura u ojos rojos, son transitorias y desaparecen dentro de pocas horas o hasta unos pocos días.

Aunque el procedimiento es muy seguro, no está exento de riesgos potenciales, como:

 

Debido a la aplicación del láser, pudiera suceder que las fibras del iris se junten y formen una cicatriz que afecte la forma de la pupila y pierda su circularidad. Aunque esto es muy raro, cuando sucede puede afectar la manera en que se ve el iris una vez que haya aclarado con el procedimiento. Esto no tiene ninguna repercusión en la visión.

En caso de que algún disparo de láser cruce hacia la retina, ya sea por movimiento del ojo o por a través de algún adelgazamiento del iris, puede resultar en una quemadura o hemorragia del área macular o de la retina con riesgo de creación de un área sin visión en el campo visual que pudiera disminuir la visión de manera transitoria o permanente.

Debido a la aplicación del láser, pudiera suceder que el iris se inflame, lo cual pudiera ocasionar dolor y visión borrosa, además de daños mayores al iris, daño a la córnea y daño a la malla trabecular. Esto se controla con medicación antiinflamatoria tópica y generalmente logra evitar los daños potenciales al ojo.

En consecuencia de la inflamación ocasionada por los impactos del láser sobre el íris y/o de los restos que quedan en el líquido del ojo, la presión intraocular pudiera elevarse, generalmente de manera transitoria, lo que pudiera ocasionar daños en alguna estructura del ojo. Esto se controla con medicación antihipertensiva tópica y generalmente logra evitar los daños potenciales al ojo.

Pudiera suceder que la inflamación ocasionada posterior a la aplicación del láser genere adherencias del iris sobre la malla trabecular, que es el drenaje natural del ojo. Esto pudiera llegar a ocasionar glaucoma, lo que ameritaría tratamiento especializado que pudiera llegar hasta tratamientos quirúrgicos para su control. Tambien pudiera ocasional tracciones en el iris que causen discoria (desviación o distorsión de la pupila).

Durante el tratamiento, los impactos del láser pudieran ocasionar sangrado del iris que, aunque es raro, pudiera ameritar la interrupción de esa sesión de tratamiento. Esto generalmente se resuelve en los siguientes días y no es una contraindicación para continuar las subsecuentes aplicaciones de láser necesarias.

Debido a que el láser atravieza la córnea, pudiera presentarse el caso en que el endotelio corneal, responsable de mantener la córnea transparente, pudiera dañarse causando una sobre-hidratación de la córnea. Esto pudiera causar visión borrosa que pudiera requerir un trasplante de córnea.

La aplicación del láser pudiera cruzar el iris, ya sea por la pupila o a través del mismo iris, y causar daño al cristalino, lo que pudiera ocasional la aparición de una catarata, ya se de manera aguda o crónica. En caso de que suceda la aparición de una catarata, se requiere de una intervención quirúrgica para extraerla.

Debido a la aplicación del láser, pudiera suceder que las fibras del iris pudieran separarse o romperse y ocasionar un agujero en el iris. Aunque esto es muy raro, cuando sucede puede aumentar la probabilidad de causar una catarata, o una quemadura o hemorragia macular o de la retina.

Como consecuencia de los impactos de láser cerca del músculo constrictor de la pupila, pudiera darse el caso en que dicho músculo (o su vascularización) se dañara y ocasionara la dilatación permanente de la pupila (Pupila de Urrets-Zavalía), lo cual ocasionaría alta sensibilidad a la luz y presencia de aberraciones ópticas.

Para evitar cualquiera de estos riesgos o complicaciones, es imperativo seguir las indicaciones durante y después de cada sesión.

Durante el procedimiento es indispensable dirigir la mirada únicamente hacia donde indique el oftalmólogo.

Después de cada sesión, hay que utilizar el tratamiento indicado de manera correcta.

El procedimiento Yeux Clairs no es para todos. Hay ciertas condiciones que pueden hacer que el procedimiento sea inadecuado o imposible de realizar. Estas condiciones pueden ser, pero no se limitan a:

Durante el procedimiento, se requiere que la persona fije la mirada en un objetivo mientras el láser está siendo aplicado al iris. Al presentar movimientos involuntarios o incontrolables de los ojos, el riesgo de que el láser pueda pasar por la pupila aumenta, pudiendo causar una hemorragia o quemadura en la retina o una catarata.

Durante el procedimiento, se requiere que la persona permanezca sentada, con mínimos movimientos, mientras el láser está siendo aplicado al iris. Al presentar movimientos involuntarios o incontrolables de cualquier parte del cuerpo, el riesgo de que el láser pueda pasar por la pupila aumenta, pudiendo causar una hemorragia o quemadura en la retina o una catarata.

Estos movimientos involuntarios pueden ser: tics, espasmos, temblores, contracturas, etc.

Como el láser causa inflamación dentro del ojo y esta inflamación debe ser absorbida y filtrada por el ojo, personas con antecedente de diagnóstico de glaucoma (ya sea con o sin tratamiento) pudieran presentar aumento de la presión intraocular que pudiera dañar el nervio óptico.

 

Como el láser causa inflamación dentro del ojo, personas con antecedente de diagnóstico de uveitis pudieran presentar inflamación severa y presentar un episodio de uveitis anterior que pudiera generar complicaciones como adherencias en el iris, aumento de la presión intraocular, y todas las complicaciones asociadas con la uveitis anterior.

 

Las personas con antecedente de enfermedades autoinmunes, como Lupus, Artritis Reumatoide, Psoriasis, etc., pudieran tener mayor riesgo de presentar uveitis anterior, con los riesgos descritos en el apartado previo de 'Uveitis'.

 

Para que el láser actúe sobre el iris, debe primero cruzar la córnea, y es necesario que la córnea sea transparente para poder cruzarla. Si la córnea presenta opacidades, el láser no podrá actuar en el iris que está bajo estas opacidades, dejando esas áreas más obscuras. Incluso la misma córnea pudiera absorber parte de la energía del láser e inflamarse (edema corneal) u opacarse más.

 

El proceso de despigmentación puede tomar muchas sesiones, dependiendo del grosór del pigmento del iris y de su respuesta al láser. Además, el aclaramiento del iris sucede siempre hacia colores grises (obscuro, medio o claro) o gris-azul. El procedimiento no se recomienda en personas que buscan un resultado más rápido, o fuera del espectro de aclaramiento que nuestro procedimiento puede lograr.

 

Because this procedure is purely aesthetic, it can only be performed on people over 18 years of age without exception.